El Cuerpo Pollo

Qué son nuestros cuerpos? Ha cambiado el imaginario sobre él? Son nuestros cuerpos el órgano exterior de nuestras almas? El cuerpo es un objeto de deseo o solo ha devenido en objeto de diseño?

El cuerpo pollo es la imagen del cuerpo deformado, desmembrado. Una especie de cuerpo muñeco ofrecido al consumo seductor de “elija la parte que más le guste”.

El tejido es mi texto, el objeto resultante una hipótesis.

Los trabajos que presento, entretejen los conceptos de juguete y cuerpo, como lugar de encuentro o desencuentro, entre la búsqueda de la mirada propia y el deseo de los otros. De una identidad construida histórica y socialmente.

Estos muñecos existen en una zona intermedia, puramente humana, entre el amor narcisista y la elección objetual externa, donde crece la cultura. Es esta zona difícil de precisar que no es ni allá afuera de mí, ni demasiado adentro, la que me interesa investigar.

Las primeras relaciones entre los niños y el mundo exterior llevaron a la identificación de objetos transicionales, que son las primeras cosas que el niño aísla en la realidad exterior y de lo que se apropia.

Estos no pertenecen ni a la esfera subjetiva interna ni a la objetiva externa, sino a algo que Winnicott define como un área de ilusión, Es en este espacio potencial donde podrán a continuación situarse tanto el juego como la experiencia cultural.

Estos muñecos tejidos, aún en su desmembramiento perverso, mantienen una vitalidad cómica y tierna. Emiten juicios sobre su existencia, en sus miradas fijas, los rostros sin boca, sus cuerpos sin cabeza, las anoréxicas con organos prêt a porter. Aspiran a ser íntegros, con aquello que cuentan, a través de su piel-tejida, la continuidad del bordado, lo mullido. Todos expresan su “ser tal cual se es”. Construyendo un puente entre su ser objeto de un sujeto, entre lo material y sus significados. Entre alma y cuerpo.

Este deseo me guía: consumir mi pensamiento entre un ovillo y mis manos. Y a través del trabajo-juego con mis muñecos aspirar a repensar el dualismo que nos atraviesa.

Mariana Fioramonti


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